Nuestra historia

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La historia del centro comienza en 1990. En ese año, Alberto Ciampichini completa su formación en Orgonomía, en el Centro Orgonómico de Córdoba. A partir de allí, acompañado por Noemí Terragnolo –quien lo acompaña en la formación y coordinación del centro-, comienza a imaginar la construcción de un Centro de Trabajo bajo las orientaciones aprendidas.

El Centro comienza a tomar forma a través del estudio y la investigación de otras corrientes y aportes relacionados como el Rolfing, los de Mathias Alexander, la Bioenergética de Alexander Lowen, la Anatomía Emocional de Stanley Keleman, la Biosíntesis de Boadella y otros aportes que iban enriqueciendo la orientación inicial.

Pronto empezó a ser evidente que las diferentes intervenciones a nivel corporal producían resultados positivos y en lapsos breves. Estas experiencias de trabajo mostraron que era posible modificar las conductas disfuncionales a través de aquellas; que afloraban contenidos de la historia vital del paciente, que revelaban su carácter traumático y entonces se podía trabajar con las emociones que acompañaban esos eventos y el cuerpo revelaba cambios favorables y positivos en la evolución de los tratamientos.

Por ejemplo, si uno trabajaba sobre una espalda contracturada, a medida que los músculos se distendían, la persona expresaba emociones antes reprimidas. Ahora que podía hacerlo libremente, su musculatura recobraba su asombrosa normalidad.

Ya para 1995, la conceptualización de todos los aportes antes citados estaba madura. Y la experiencia psicoterapéutica avalaba con solidez el nuevo abordaje.

Aun así, la investigación de otros paradigmas siguió adelante: Psiquiatría Existencial de Ronald Laing, la Psicología de la Gestalt de Fritz Perls, la Psicoterapia centrada en el Cliente de Carl Rogers y todo lo que provenía del enfoque sistémico, que ocupo la atención durante un buen tiempo, desde la Teoría de la Comunicación de Paul Watzlawick y el grupo de Palo Alto. Salvador Minuchin y Silvana Palazzoli completaron el esquema de lo sistémico con sus aportes sobre el abordaje familiar.

En el año 1997, cristalizó uno de los conceptos más importantes desarrollados en el Centro: el enfoque económico de la terapia familiar.
Fue al descubrir que existe un paralelismo entre el funcionamiento energético del paciente individual y la dinámica del funcionamiento familiar, Esto fue presentado en el Congreso Interamericano de terapia corporal, realizado en Montevideo, Uruguay, en el año 1997, bajo el titulo Los caminos de la pulsación, "de lo tisular a lo familiar"

El desarrollo intelectual del centro no podía estar ausente del marco de las Neurociencias. Así fue que, se  incorporaron los estudios sobre Psicología Cognitiva y psicoterapias de avanzada como el EMDR, las técnicas de Integración Cerebral y el Brainspotting, por ejemplo.

Hoy, a la luz de todo el camino recorrido y el que aún falta por recorrer, puede decirse que el Centro se ha convertido en un lugar de integración teórica y práctica, abierto siempre a incorporar los nuevos avances que enriquecen su trabajo.

Al mismo tiempo que el Centro se enorgullece de su crecimiento, vive un tiempo de tristeza y reflexión, por la pérdida de quien fuera su iniciador.
La reflexión obliga a seguir recorriendo el camino en la misma dirección que Alberto hubiera querido, de la mano de Noemí y a través de la Fundación Terapia Corporal Integral que ella dirige.

Desde 2020 nos hemos digitalizado para continuar brindando atención terapéutica y espacios educativos